Machu Picchu: ¿ha llegado su hora?

ENTREVISTA. HACE UNOS MESES, POR RESOLUCIÓN MINISTERIAL, SE REDUJO EL INGRESO MÁXIMO DE TURISTAS A MACHU PICCHU A 2,244 PERSONAS AL DÍA. MENOS DE LA MITAD DE LO QUE SE PERMITÍA. NO COMO MEDIDA PANDÉMICA TRANSITORIA, SI NO COMO SU AFORO MÁXIMO PERMITIDO. ¿ESTA MEDIDA SIRVE A ALGÚN PROPÓSITO? ¿POR QUÉ EL GOBIERNO QUIERE MENOS TURISTAS? MARCIAL ORTIZ DE ZEVALLOS CONVERSÓ CON DOUGLAS COMER, VICEPRESIDENTE DEL COMITÉ CONSULTIVO DE ICOMOS, ENTE CONSULTOR DE UNESCO, Y JUAN PABLO DE LA PUENTE, EX VICE MINISTRO DE PATRIMONIO CULTURAL, ACERCA DE ESTAS MEDIDAS Y ASÍ ENTENDER EL POTENCIAL DE MACHU PICCHU PARA REACTIVAR EL TURISMO EN LA MAYOR CRISIS QUE HAYA VIVIDO EL SECTOR.

Según un reciente estudio de CEPAL, las pérdidas en el sector turismo peruano se estiman en cerca de US$4,000 millones durante el 2020. Con ese dinero se hubiera podido hacer tres Juegos Panamericanos y sobraba plata. Adicionalmente, el sector turismo habría perdido alrededor de 220 mil empleos directos.

El turismo está prácticamente quebrado o en vías de estarlo. Nuestros gobernantes tienen que buscar formas rápidas de reactivar el sector. Tienen que entender que seguir con la misma cantaleta y con las mismas estrategias no dará ningún fruto. Pues no lo han dado. Hay que dejar de engañarse. Tenemos a Machu Picchu, una de las maravillas del mundo, tenemos un país mega diverso y con una historia envidiable a nivel global y normalmente Chile, Colombia, Argentina y Brasil tienen más turistas que nosotros. Se necesita un cambio de paradigmas, una renovación de ideas, de visiones.

Una alternativa es aprovechar estratégicamente a nuestro mejor jugador: Machu Picchu. No sólo para reactivar el sector en el corto plazo, sino también en el largo. No hacerlo es como tener en el equipo a Lionel Messi, pero ponerlo de arquero. Es como tener a Teófilo Cubillas en su mejor momento y dejarlo en la banca. Es un absurdo, una negligencia diría yo.

Sin embargo, algunos se niegan a que Machu Picchu juegue un rol importante en la reactivación del turismo nacional, así como en su promoción a largo plazo. Aún sabiendo que cerca del 70% de los vacacionistas que vienen al Perú lo hacen para conocer esta joya inca. Muchos argumentan que Machu Picchu no resiste más y la mejor estrategia es la “desmachupización”. Tanto es así que el Ministerio de Cultura ha limitado el número de visitas diarias a 2,244 personas. Una cifra irrisoria si queremos que el turismo crezca rápidamente en el mundo postpandemia que está a la vuelta de la esquina. De hecho con esa cifra lo que va a pasar es que va a decrecer.

En Agosto del 2018 Machu Picchu recibió 5,565 personas al día en promedio

Cansado de escuchar a muchos que Machu Picchu se hunde debido al peso de sus turistas he recurrido a una de las principales figuras del mundo en manejo cultural: Douglas Comer, actual vicepresidente del Comité consultivo de ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), brazo consultivo de la Unesco, con quien conversé acerca de nuestras creencias y tengo el placer y permiso de poder transcribir lo que conversamos:

Ud. es una de las figuras más importantes del mundo en lo que respecta a la investigación del manejo de Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad. ¿Cómo se determina la capacidad de carga de un patrimonio?
El término de “capacidad de carga” es un término que ya no se usa. Más que capacidad de carga, lo importante es el número de personas que se pueden admitir en un espacio de tiempo determinado.
Por ejemplo, en Machu Picchu vimos que con 1,400 personas en un determinado momento, no se sentía su presencia.
Para determinar cuántas personas pueden ir a un sitio en un día se tiene que establecer primero el tipo de manejo que se le quiera dar. El manejo de un sitio que es patrimonio es como el de una represa, se tienen que manejar los flujos.

En el 2015 el Ministerio de Cultura contrató a su empresa para que dé recomendaciones de cómo manejar la represa llamada Machu Picchu, ¿encontró que se podían aumentar los flujos turísticos?
Sí. Por ejemplo, si se establecieran distintas horas de entradas, por decir, cada hora, si limitas el tiempo que la gente puede quedarse y si tienes la capacidad de guiar a la gente a través del lugar, Machu Picchu puede aceptar más gente.
En nuestro estudio recomendamos pasos a seguir para que se aumente el número de visitantes permitidos. Dijimos que el sistema de tickets tenía que establecerse, se tenía que determinar precios basados en demanda, se tenía que construir el centro de visitantes, se tenían que establecer las zonas en las que las personas no están permitidas de entrar, etc.
Asimismo, dijimos que el monitoreo es fundamental. No solo del estado del monumento, sino también de la satisfacción del visitante, así como de la comunidad aledaña.
Es importante también extender el área de influencia de Machu Picchu. Hay que cambiar y extender los beneficios a todas las áreas colindantes. Lo que se puede hacer también es tener experiencias diferenciadas. Para empezar, se tiene que definir qué tipo de manejo se quiere.
Ahora durante la pandemia se han podido implementar todas nuestras recomendaciones.

Sin embargo, no se ha hecho nada. Más bien el año pasado redujeron el número de personas que pueden visitar Machu Picchu al día a 2,244. La Resolución Ministerial inclusive lo menciona a ud. con nombre y apellido. ¿Su estudio recomendó ese número de visitantes cómo máximo?
Sí, claro. Pero sólo en caso no hagan las recomendaciones que se les dio. Muchas de las herramientas no eran difíciles de implementar. Sólo necesitaban suceder.

Según el estudio de Douglas Comer, el promedio de estadía del visitante en Machu Picchu es 3.5 horas

Como si nos pudiéramos dar ese lujo. El turismo representa cerca del 4% del PBI nacional. ¿Qué opina la Unesco acerca de Machu Picchu?
Ellos están muy preocupados por todo el complejo. Están muy preocupados especialmente por Aguas Calientes, de cómo se ha desarrollado. Con el afán de crear más espacio para acomodar edificios han excavado las laderas de la montaña. Conozco geólogos que aseguran que es cuestión de tiempo para que suceda un desastre de grandes magnitudes y que la ladera se precipite como un huayco.

Para solucionar ese problema tal vez la solución es incentivar que los turistas no pernocten en Aguas Calientes. ¿Cree ud. que se solucionaría en algo este fenómeno de seguir destruyendo las laderas si se construyera una pista que llegue hasta Machu Picchu de tal manera que los visitantes puedan ir y venir el mismo día?
Efectivamente. Hay varias maneras de llegar a Machu Picchu. Eso es parte del flujo que es muy importante manejar. Inclusive tienes esa ruta que llega por el norte, por Santa Teresa. El camino es hermoso, pero hay partes en que tu vida pende de un hilo. Los taxistas se persignan cuando pasan por las partes angostas. Es muy atemorizante. Si se arreglase esa pista se abriría una nueva forma de llegar a Machu Picchu y una total nueva experiencia para las personas que llegan a Perú.

La carretera Santa María-Santa Teresa, la cual es una vía alterna para llegar a Machu Picchu, está incluida en el presupuesto del MTC para el 2021

Se necesita decisión política…
Sí, se necesita… y bueno, algo de estabilidad política, también.
[risas]

¿Qué piensa de la inversión público privada en los monumentos históricos?
Depende de qué tan bien se maneje la asociación.

¿La Huaca Puccllana? Ese es un modelo de asociación público-privada…
Ese caso ha funcionado muy bien. Sin embargo, creo que no debería haber grandes negocios o cadenas en los monumentos. Se debería apoyar a los negocios pequeños.

¿Qué opina del hotel que está Machu Picchu?
Tú y yo sabemos que ese hotel no debería estar ahí. Pero estas cosas suceden. Los patrimonios son para siempre, los hoteles son temporales.

EL EXPEDIENTE CHINCHERO

Conversando acerca de lo que se debe construir cerca del Patrimonio Cultural o Natural, y sabiendo que se le ha encargado un estudio de impacto del aeropuerto de Chinchero, ¿qué opina de su construcción?
[Risas] Nosotros estamos haciendo el Estudio de Impacto del Aeropuerto sobre la zona. No sólo sobre Chinchero, si no sobre Machu Picchu, los Caminos Incas, hasta el propio Cusco, donde las dinámicas podrían cambiar. En este momento nuestra posición debe ser neutral.

Cusco se convertiría en lo que en turismo se llama un “destino de un día”, ¿verdad?
Algunas personas dicen eso, otras no. Tenemos que recolectar más información. No puedo decir nada ahora, recién comenzamos el estudio.

Cerca de 200 historiadores, antropólogos y científicos peruanos y extranjeros enviaron una carta al ex presidente peruano, Martín Vizcarra, pidiéndole que cambie su ubicación

¿Cuándo lo terminarán?
En un año y medio.

¿Pero los estudios de impacto no se deben hacer antes de empezar las construcciones?
Correcto. No hay duda. Hemos venido diciendo eso. Unesco ha venido diciendo esto. Todos han venido diciéndolo. Pero no lo hicieron. Se pueden arrepentir luego en caso se encuentren efectos adversos irreparables por empezar la construcción antes de realizar el estudio de impacto.

Si pasa eso, ¿qué dirá Unesco?
Si ellos piensan que hay un impacto negativo que no se puede mitigar podrían poner a Machu Picchu o Cusco o el Qhapac Ñan en la lista de Monumentos de la Humanidad en peligro.
Políticamente sería muy malo. Se convertiría en noticia en todo el mundo. Sería una vergüenza.

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Luego, para darle contexto al tema y clarificar algunos conceptos, hablé con Juan Pablo de la Puente , ex Vice Ministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales.

¿Por qué luego de más de 5 años el sector Cultura no ha implementado las recomendaciones que propuso el estudio realizado por Douglas Comer en el 2015?
Algunas recomendaciones se han implementado, como poner límite al tiempo de cada visita y la instalación de una rampa de salida de visitantes, entre otras. Hasta el 2015, el visitante entraba y salía por el mismo acceso, generándose aglomeraciones en ese punto. Sin embargo, muchas recomendaciones y muy importantes, siguen pendientes. Es el caso, especialmente, del proyecto del Centro de Visitantes de Machu Picchu, cuya ubicación está prevista en el mismo lugar del actual Museo de Sitio Manuel Chávez Ballón, en la parte baja junto al río.
Lamentablemente, en una mesa de diálogo en el pueblo de Machu Picchu a finales del 2016, el gobierno renunció al proyecto del Centro de Visitantes -que ya estaba a nivel de expediente técnico- cediendo a las presiones que exigían la cancelación del proyecto, pues en el pueblo lo ven como una amenaza para las dinámicas comerciales y a sus intereses.
Penosamente, diversos acontecimientos de los últimos años -tanto políticos como de otra índole- han ido minando poco a poco la institucionalidad del Ministerio de Cultura y del Estado en general, impidiendo tener la claridad necesaria para reconocer adecuadamente las prioridades principales, y actuar de forma estratégica y firme hacia el cumplimiento de dichos objetivos.

¿Cuáles son los cuellos de botella que habría que solucionar para que el complejo de Machu Picchu, que tiene varios kilómetros cuadrados, sea visitado por varios miles de personas al día?
El principal cuello de botella es la inacción. Si ninguna acción, estrategia e inversión se implementan, no se puede incrementar el número de visitantes sin poner en riesgo esta maravilla del mundo.

¿Está de acuerdo con la construcción de un teleférico en Machu Picchu? ¿Ayudaría a agilizar la experiencia?
Estoy de acuerdo en implementar un nuevo sistema de transporte, que no contamine, que sea seguro y que mejore la experiencia del visitante. El sistema actual de buses debe ser reemplazado.
Lo complicado es que toda reforma importante se enfrenta siempre a un clúster de intereses que se benefician justamente del statu quo. El asunto se complica aún más pues la Municipalidad Distrital de Machu Picchu es accionista de la empresa que tiene la concesión de buses.
Esta concesión está siendo cuestionada en el poder judicial.
Sin embargo, considerando que el plazo de la concesión vence el 2025, estamos a tiempo de estudiar, formular e implementar un nuevo sistema de transporte para subir a Machu Picchu, y así evitar que la concesión de buses se extienda en el tiempo.

El presupuesto del sector Cultura y, por ende, la preservación de todo nuestro Patrimonio Cultural depende de los ingresos que genera Machu Picchu, ¿cómo se va a financiar el sector en medio de esta pandemia sin turistas y con el recorte del número permitido de visitantes a la ciudadela?
Este es un tema preocupante. Alrededor del 45% del presupuesto anual del Ministerio de Cultura se cubre con los recursos recaudados por visitas a monumentos y museos a nivel nacional. Por ejemplo, el 50% del boletaje de Machu Picchu, por Ley, se transfiere al Ministerio de Cultura en Lima. Si Tesoro Público no cubre ese déficit anual, los próximos años del Ministerio de Cultura podrían ser muy complicados para su operación. El nuevo gobierno tendrá un reto muy grande.
En la coyuntura de esta crisis, una alternativa para atraer financiamiento y capacidades para preservar y gestionar el patrimonio cultural, es promover e incentivar la participación e inversión privada, como lo quiso hacer el Ministerio de Cultura en el 2015 a través del Decreto Legislativo 1198; que no se pudo implementar pues fue derogado por el Congreso, por la oposición del Cusco. Considerando la muy complicada coyuntura actual y la de los años venideros, veo más urgente que nunca retomar esa reforma.

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Luego de hablar con estos dos especialistas me reafirmo en lo que vengo diciendo hace varios años. Es la hora de Machupizar la promoción del turismo. Ha llegado la hora de Machu Picchu. Ojalá alguien tome nota.
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Marcial Ortiz de Zevallos
Marcial Ortiz de Zevallos
Economista, empresario, compositor de música para piano y pintor cuando se acuerda. Siempre está listo para un buen intercambio de ideas. Algunas de las cuales ha plasmado en distintos medios. En su periplo hasta la fecha ha vivido y trabajado en Perú y USA. Asimismo, ha pasado por las aulas de las Universidades Del Pacífico, Cornell y Yokohama.

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