Covid-19: 10 Propuestas para Reactivar el Sector Turismo

Las teorías del martillo y la danza, del judo, del bisturí, del karate, del cincel y hasta del kung fu parecen que no tendrán efecto para llegar al punto de inflexión que tanto deseamos en la curva de contagios. Y eso a mi entender no es, ni será, por la incompetencia de nuestros gobernantes, sino más bien por la estructura socio económica de nuestro país. Pudieron haber traído a Angela Merkel, la canciller de Alemania, y ni ella hubiera podido contrarrestar el arduo trabajo, ineficiencia y corrupción de nuestros anteriores gobernantes y ni qué decir de la desidia y falta de empatía de nuestros líderes empresariales, intelectuales y la sociedad en general. La realidad, por lo menos como la veo yo, es que en un país en el que 30% de la población no tiene agua, en un país dónde cerca de 48% de personas no tiene refrigeradora y debe ir a comprar diariamente alimentos, en un país donde aproximadamente el 40% de los hogares cuenta con al menos una persona mayor de 60 años entre sus miembros, en un país donde sólo cerca del 49% de la población tiene acceso a Internet, en un país donde más del 70% de las personas usan transporte público masivo, en un país informal que ni siquiera apuesta por la educación y ostenta el puesto 64 de 77 en la prueba Pisa no se va a achatar la curva en el corto plazo. Es fuerte lo que digo, lo sé, tal vez no es el mensaje que la gente quiere leer, pero es lo que creo. Luego de casi 200 años como República y múltiples etapas de bonanza en nuestro haber, ese es nuestro Perú. Las cifras lo demuestran. El Perú no es San Isidro ni Surco. Me encantaría equivocarme, pero por las razones expuestas no creo que el gobierno tenga las herramientas para achatar la curva el día de hoy y menos incrementar la capacidad del precario sistema de salud en las próximas semanas. Casi 500 años de malos gobiernos no se pueden borrar en 40, 50, o 160 días. Ojalá Dios quiera me equivoque y salgan batallones de personas tipo censo con millones de pruebas moleculares para cercar al virus, pero no lo creo.

Sin embargo, así me equivoque o no, el Covid-19 va a pasar. Eso es irrefutable. Sufriremos, pero pasará. De eso no hay dudas. Parecerá un camino largo, difícil, extenuante, abrumador, pero con cada paso estamos más cerca. Dejará una estela de destrucción que a muchos nos afectará, pero al final resurgiremos como nación. Como peruanos. Ya hemos superado otros traumas, ya lo hemos hecho antes, y lo debemos hacer ahora, una vez más. Y el valor de hacerlo, el esfuerzo de salir lentamente adelante, debe estar acompañado esta vez de una gran misión: el aprendizaje. Debemos entender por qué es que fallamos como sociedad y no superamos esta crisis como lo han hecho otros países. Este virus va a desnudar todas nuestras falencias, nuestros errores, pero también nuestras virtudes y nuestro tesón. Ya expuestas nuestras características se deberán fortalecer las cosas buenas, nuestra empatía, nuestros dones, pero se deberán corregir desde la raíz todos nuestros defectos. Y esto debe hacerse en todos los sectores, en todas las esquinas de nuestro amado Perú. En lo que respecta al Turismo, materia de mi blog, propongo que se discutan las propuestas que escribiré a continuación. A ver si algunos aportan más ideas que enriquezcan este debate y que del intercambio de reflexiones, se reconstruya un país mejor.

Medidas transitorias

Serían medidas para apoyar a más de 1 millón de peruanos y así acelerar la recuperación del sector más golpeado económicamente por la crisis. Todas estas medidas parten del supuesto de que el sub sector que se recuperará primero será el mercado del turismo interno. De hecho, así suele pasar con las epidemias históricamente. Cuando controlas la enfermedad, primero se reactiva el turismo local empresarial y luego el de vacaciones doméstico. Al ser medidas de carácter transitorio no deberían permanecer vigentes más allá del 2022 en primera instancia.

  1. Eliminar temporalmente el IGV a hoteles, restaurantes, agencias y todas las empresas del sector. La reducción del IGV como medida paliativa para la crisis se está implementando en algunos países como Noruega. La lógica dice que hará mucho más asequibles los viajes. Recuerden que cuando pasemos esta crisis de salud el Perú tendrá un fortísimo bajón económico y necesitará que los precios bajen para que las personas comiencen a viajar dentro del país.
  2. Eliminar temporalmente el impuesto a la renta. La mayoría de empresas que sobrevivan, sobrevivirán endeudadas. Con esta medida las empresas tendrán más liquidez para poder afrontar las deudas contraídas y así poder salir adelante. De lo contrario, muchas quebrarán.
  3. Reducir temporalmente el IGV al combustible para empresas de transporte. Se necesita incentivar a los peruanos a que conozcan el Perú. No hay forma más directa que la de bajar los precios del transporte. Esta disminución del impuesto debería reflejarse en las reducciones de tarifas. Las aerolíneas y empresas de transporte terrestre deberían ser los beneficiados siempre y cuando el gobierno fiscalice que no se generen mercados negros con la compra y venta de combustible.

Medidas permanentes

Las medidas de carácter permanente son aquellas que deben implementarse porque a pesar de ser vitales, nunca se han implementado por falta de decisión y manejo político. Hoy el Perú cuenta con las posibilidades financieras para llevar a cabo todos estos proyectos y seguramente con el apoyo de la mayoría. Ojalá se rescate alguna idea que beneficie al Turismo, así como horizontalmente a todos los sectores.

  1. Hacer un gran plan de inversión en infraestructura es urgente. Acá se pueden hacer Asociaciones Público Privadas y demás. Pero lo cierto es que hay deudas monumentales en infraestructura básica que no sólo van a ayudar al Perú horizontalmente, sino que inyectarían mucho dinero a la economía para poder sobre llevar la crisis económica. Algunos proyectos que se me ocurren que mejorarían el atractivo turístico nacional son: dotar de agua, desagüe, luz e internet a todos los peruanos, construir trenes de cercanía, unir Iquitos vía terrestre con la costa, construir un segundo aeropuerto cerca de Lima que se conecte con tren rápido, crear ciclovías, edificar teleféricos, puertos, redes urbanas de gas natural y un infinito etcétera que se debe analizar rápidamente. No hay tiempo que perder.

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Marcial Ortiz de Zevallos
Marcial Ortiz de Zevallos
Economista, empresario, compositor de música para piano y pintor cuando se acuerda. Siempre está listo para un buen intercambio de ideas. Algunas de las cuales ha plasmado en distintos medios. En su periplo hasta la fecha ha vivido y trabajado en Perú y USA. Asimismo, ha pasado por las aulas de las Universidades Del Pacífico, Cornell y Yokohama.

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